El rectificado de vaivén es el método más antiguo de rectificado de superficies planas. Se caracteriza por pequeñas profundidades de corte que van entre 5 y 30µ (0.002 y 0.0012 Plg) y movimiento de vaivén de la mesa de alrededor de 15 a 30m/min (45 a 90 pies/min).
El vaivén es un método muy rentable para rectificar materiales fáciles de mecanizar, número de piezas reducido y pequeña cantidad de material a eliminar. La inversión inicial para una rectificadora también es relativamente económica. Estas máquinas son fáciles de encontrar en el mercado de herramientas.
Sin embrago, también hay algunas desventajas serias inherentes al proceso de vaivén. Las bajas profundidades de corte evitan la apropiada formación de la viruta y se emboza la muela rápidamente provocando que la muela deje de cortar. Esto genera niveles altos de calor, causando daños térmicos y micro-fisuras.
Las bajas profundidades de corte producen cortos arcos de contacto que, en combinación con los grados de dureza alta de las muelas abrasivas y la baja rigidez de las máquinas, pueden causar vibraciones perjudiciales.
Además, con cada movimiento de vaivén, la muela abrasiva impacta sobre los bordes de la pieza, afectando a la forma, con lo que se pierde un valioso tiempo en diamantado adicional.
Se pierde a la vez un tiempo adicional en el rectificado al aire en ambos extremos de pasada para cada vaivén.